Sin importar la época del año, el cuidado adecuado de tus animatrónicos y decoraciones de Halloween es fundamental para garantizar su correcto funcionamiento y prolongar su vida útil.
Invertir en animatrónicos implica no solo una decisión estética, sino también económica. Por eso, mantenerlos en buen estado es clave para que sigan siendo parte de tu exhibición durante muchos años. A continuación, te compartimos una guía completa con recomendaciones esenciales para su cuidado, uso y almacenamiento.
Leer y seguir siempre las instrucciones específicas de cada animatrónico es el primer paso para un mantenimiento correcto. Además, tené en cuenta las siguientes recomendaciones:
Desenganchar y descomprimir los resortes del mecanismo durante largos períodos de inactividad o antes de guardarlos. Esto evita tensión innecesaria que puede provocar fallas mecánicas.
Aplicar periódicamente grasa de silicona blanca en rótulas plásticas visibles y varillas del mecanismo.
Guardar los animatrónicos en un lugar fresco (no frío) y seco. Las altas temperaturas dañan el látex y las bajas pueden afectar los componentes electrónicos.
Retirar siempre las pilas antes de almacenarlos por períodos prolongados para evitar corrosión o pérdidas de líquido.
No lavar a máquina las prendas o vestuarios. Limpiar únicamente a mano.
Aunque algunos productos sean aptos para exteriores, no dejarlos expuestos a la intemperie de forma permanente.
Evitar colocar peso encima del animatrónico al guardarlo, ya que la presión puede dañar soldaduras y estructuras internas.
Al sacar los animatrónicos o decoraciones de sus cajas:
Hacelo con cuidado para evitar roturas accidentales.
Seguí siempre las instrucciones del fabricante.
Limpiá las partes plásticas con un paño suave.
Usá aire comprimido para eliminar polvo en zonas de difícil acceso, como articulaciones y componentes electrónicos.
El polvo acumulado puede generar cortocircuitos o trabar engranajes con el tiempo, por lo que esta limpieza es fundamental antes de cada temporada.
Al inicio de cada temporada, se recomienda realizar una revisión más profunda:
Abrí el mecanismo o caja de engranajes con el animatrónico en funcionamiento.
Verificá que no haya piezas dañadas.
Aplicá una nueva capa de grasa de silicona blanca.
Si encontrás grasa quemada o endurecida:
Mezclá bicarbonato de sodio con agua caliente.
Aplicá la mezcla con un paño y frotá suavemente.
Limpiá los residuos con un paño húmedo, dejá secar completamente y reaplicá grasa de silicona.
Esto ayuda a mantener motores y engranajes en óptimas condiciones.
Antes de usar los animatrónicos:
Revisá adaptadores y baterías.
No conectes un animatrónico al adaptador si también tiene baterías colocadas.
Usá únicamente el adaptador correspondiente a cada modelo.
El uso incorrecto de fuentes de alimentación puede dañar seriamente el mecanismo interno.
Algunas decoraciones están diseñadas para uso exterior, especialmente aquellas que incluyen estacas para el césped. Sin embargo:
Los animatrónicos no deben quedar expuestos a la intemperie.
La exposición prolongada puede provocar decoloración, oxidación y fallas eléctricas.
No.
La lluvia, el rocío, la humedad y la condensación pueden dañar irreversiblemente los componentes electrónicos. Siempre deben colocarse en espacios cubiertos y secos.
Evitá la exposición directa y constante al sol.
La luz solar puede desteñir materiales, resecar el látex y agrietar superficies.
Antes de guardarlas:
Asegurate de que estén completamente secas.
Dejalas secar al aire o usá una toalla suave.
No utilices secadores de pelo ni fuentes de calor, ya que pueden derretir adhesivos internos.
Antes de usarlas:
Probá la máquina, el control remoto y el temporizador.
Verificá que tengas suficiente líquido de humo.
Después de la temporada:
Desenchufá la máquina y dejala enfriar por completo.
Retirá el líquido sobrante y reemplazalo por limpiador específico para máquinas de niebla.
Dejá la máquina en funcionamiento hasta que se consuma el limpiador.
Una vez seca, ya está lista para guardarse.
El látex requiere un cuidado especial, especialmente en cabezas y manos:
Lavar con agua tibia limpia, sin jabón.
Secar con una toalla suave y dejar secar al aire.
Aplicar una ligera capa de talco antes de guardarlo.
Si el látex presenta manchas:
Limpiar suavemente con alcohol isopropílico usando un paño o hisopo.
Ante cualquier duda, podés contactarnos y estaremos encantados de ayudarte.
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