Estrenada en 1988, esta delirante mezcla de terror, ciencia ficción y comedia convirtió a los payasos en una de las invasiones extraterrestres más extrañas y memorables del cine. La película fue creada por los hermanos Chiodo, quienes llenaron Crescent Cove de naves espaciales con forma de carpa de circo, algodón de azúcar asesino, pistolas de palomitas, perros hechos con globos y criaturas que parecen salidas de la peor pesadilla de un niño.
Con el paso de los años, Killer Klowns from Outer Space se transformó en una auténtica película de culto y su universo continúa creciendo con figuras, máscaras, réplicas, videojuegos y todo tipo de merchandising.
Pero detrás de esos payasos hay muchas historias que probablemente no conocías.
1. La idea nació durante un viaje en auto
La premisa de Killer Klowns from Outer Space comenzó con una imagen bastante simple: un payaso aterrador apareciendo al lado de un auto durante la noche.
Stephen Chiodo contó que mientras conducía por una carretera oscura empezó a pensar cuál sería la imagen más aterradora que podía imaginar. Pensó en mirar por la ventana y encontrarse con un payaso sonriente observándolo desde otro vehículo.
Después llegó la pregunta que terminó dando origen a toda la película: ¿qué pasaría si ese payaso no estuviera dentro de un auto?
Si podía flotar junto al vehículo, entonces tenía que venir de algún lugar mucho más lejano.
Así nació la idea de los Killer Klowns from Outer Space.
2. Al principio no se llamaba “From Outer Space”
El título original era simplemente Killer Klowns.
Los hermanos Chiodo decidieron agregar “From Outer Space” porque no querían que el público pensara que se trataba de otra película de asesinos seriales o un slasher convencional.
Y probablemente fue una de las mejores decisiones de marketing de toda la película: “Killer Klowns” ya era llamativo, pero “Killer Klowns from Outer Space” dejaba bastante claro que nadie iba a salir de ahí con una infancia normal.
3. La película costó solamente 2 millones de dólares
El presupuesto de Killer Klowns from Outer Space rondó los 2 millones de dólares.
Lo impresionante es qué hicieron los Chiodo con ese dinero. En lugar de depender de efectos digitales, la película utilizó disfraces, máscaras, animatronics, miniaturas, maquillaje y efectos prácticos para crear prácticamente todo el universo de los Klowns.
Y uno de los mejores ejemplos de esto es que muchas de las criaturas y efectos que aparecen en pantalla fueron fabricados específicamente para la producción.
4. La pistola de palomitas fue el objeto más caro de la película
Sí. Una pistola que dispara palomitas fue el efecto especial más caro de toda la película.
La famosa Popcorn Gun costó alrededor de 7.000 dólares y tardó aproximadamente seis semanas en construirse. No era simplemente un arma de utilería: tenía un compresor que permitía disparar realmente las palomitas.
Y esto resume bastante bien el espíritu de Killer Klowns: si vas a hacer una película sobre payasos alienígenas, claramente necesitas una ametralladora de pochoclos funcional.
5. Klownzilla originalmente iba a ser una animación stop-motion
Una de las criaturas más recordadas de la película es el gigantesco Klownzilla que aparece durante el enfrentamiento final.
Pero originalmente los Chiodo tenían otra idea para llevarlo a la pantalla: querían utilizar animación stop-motion.
El problema era bastante poco cinematográfico y muy humano: tiempo y dinero.
En lugar de construir la secuencia completa mediante stop-motion, terminaron creando un traje de criatura y Charles Chiodo fue quien se metió dentro para interpretar al gigantesco Klown.
Los propios Chiodo también construyeron personalmente la miniatura utilizada para la secuencia de Klownzilla.
6. El perro de globo casi tenía un problema muy poco alienígena
El famoso perro de globo de los Klowns tenía que moverse por terrenos cubiertos de agujas de pino.
Y había un pequeño inconveniente: los globos explotan cuando los llenás de cosas puntiagudas. La física, una vez más, arruinando el espectáculo.
Para evitar que las patas del perro se pincharan durante la filmación, el equipo de efectos especiales las recubrió con látex.
Es uno de esos detalles completamente invisibles para el espectador, pero que muestran cuánto trabajo práctico había detrás de la película.
7. La película se filmó en lugares reales de California
Aunque Crescent Cove es una ciudad ficticia, gran parte de la película se rodó en Watsonville, California, y en el famoso Santa Cruz Beach Boardwalk.
El interior de la nave de los Klowns, por ejemplo, fue filmado en una antigua instalación industrial de Seagate Computer. También se utilizaron calles y edificios reales de Watsonville, incluyendo el lugar que funcionaba como estación de policía.
El famoso parque de diversiones que aparece en la película también es el Santa Cruz Beach Boardwalk.
8. Los vehículos causaron algunos problemas durante el rodaje
La producción utilizó vehículos alquilados y, como suele suceder cuando una película de terror decide hacer cosas perfectamente razonables con autos, algunos terminaron dañados.
Uno de los vehículos debía realizar una maniobra mucho más espectacular y salir disparado por un acantilado. Sin embargo, algo salió mal durante la preparación del truco y el auto terminó cayendo de una manera bastante menos impresionante de lo previsto, quedando atrapado en un árbol.
Otro Jeep sufrió daños cuando el material utilizado para crear las redes y capullos de algodón de azúcar terminó afectando el interior del vehículo. La reparación costó alrededor de 3.000 dólares.
9. The Dickies escribieron la canción sin haber visto la película
La canción que abre y cierra Killer Klowns from Outer Space es una de las partes más reconocibles de la película.
Fue interpretada por The Dickies, una banda de punk rock formada en California en 1977.
Pero hay un detalle curioso: cuando escribieron la canción, la banda prácticamente solo conocía el concepto y el título de la película. Ni siquiera habían visto la película terminada.
El resultado terminó funcionando tan bien que la canción se convirtió en una parte inseparable de la identidad de Killer Klowns from Outer Space.
10. La película se inspiró parcialmente en The Blob
Los hermanos Chiodo eran grandes admiradores de The Blob, y tomaron una estructura similar para su historia.
La idea era que algo extraño llegara a una pequeña comunidad, que algunos jóvenes descubrieran lo que estaba sucediendo, que intentaran advertir a las autoridades y que nadie les creyera.
La diferencia es que en lugar de una masa extraterrestre, los Chiodo decidieron utilizar payasos alienígenas con armas de circo. Porque aparentemente una película sobre The Blob necesitaba más algodón de azúcar.
11. Las armas de los Klowns fueron diseñadas siguiendo la lógica de un circo
Una de las ideas más brillantes de la película es que prácticamente todo lo que utilizan los Klowns está relacionado con el mundo del circo.
Palomitas, algodón de azúcar, globos, pasteles, sombras, juegos y espectáculos fueron transformados en herramientas de captura o destrucción.
Los propios Chiodo explicaron que partieron del concepto del circo y se preguntaron qué podía hacer cada elemento si se convertía en algo peligroso. La pistola de palomitas fue una de las primeras ideas que surgieron.
Por eso las armas de Killer Klowns siguen siendo tan reconocibles décadas después: no parecen armas genéricas de ciencia ficción, sino versiones completamente retorcidas de objetos que asociamos con un circo.
12. John Vernon fue una de las caras más conocidas del reparto
Para el papel del oficial Curtis Mooney, los Chiodo querían a John Vernon, conocido especialmente por interpretar a Dean Vernon Wormer en Animal House.
Contra todo pronóstico, Vernon aceptó.
Los hermanos recordaron que el actor entendió perfectamente el equilibrio entre comedia y terror que buscaban para la película, e incluso aportó ideas durante el rodaje.
13. También fue uno de los primeros papeles cinematográficos de Christopher Titus
Mucho antes de convertirse en un conocido comediante y actor, Christopher Titus tuvo uno de sus primeros papeles en cine en Killer Klowns from Outer Space.
Interpretó a Bob McReed, uno de los adolescentes que termina cruzándose con los Klowns.
No todos pueden decir que su debut cinematográfico consistió en enfrentarse a extraterrestres disfrazados de payasos asesinos.
14. La película no fue un gran éxito en cines
A pesar de convertirse posteriormente en una película de culto, Killer Klowns from Outer Space no fue un gran éxito durante su estreno original.
Su verdadera vida comenzó después, gracias al público que la descubrió en formatos domésticos y la convirtió poco a poco en una película de culto.
Con el tiempo, la popularidad de los Klowns creció hasta convertirse en una franquicia reconocible por sus máscaras, figuras, disfraces, decoración, animatronics y otros productos.
15. El legado de los Klowns sigue creciendo décadas después
Quizás lo más curioso de Killer Klowns from Outer Space sea que una película de bajo presupuesto estrenada en 1988 terminó construyendo una comunidad de fans que continúa creciendo generaciones después.
Los propios Chiodo han hablado de cómo personas que descubrieron la película cuando eran niños posteriormente se la mostraron a sus propios hijos.
Y ahí está probablemente la mejor explicación de por qué Killer Klowns sigue siendo tan especial: no necesitó convertirse en una superproducción para permanecer en la cultura del terror.
Necesitó algo mucho más difícil de fabricar: una idea completamente absurda, personajes inolvidables y suficientes efectos prácticos como para que nadie pudiera confundirla con otra película.
Y, por supuesto, una pistola de palomitas de 7.000 dólares.
¿Cuál es tu Klown favorito?
¿Rudy, Shorty, Slim, Fatso, Jumbo, Spikey o Klownzilla?
La estética de cada uno es completamente diferente y es justamente una de las razones por las que Killer Klowns from Outer Space continúa siendo una de las criaturas más reconocibles del terror de culto.